lunes, 10 de febrero de 2014

URNA, la poesía trascendental de Ursula Podestá

U  R  N  A
(disjecti membra poetae)
─los miembros dispersos del poeta─
de Ursula Podestá Sánchez.

Título: URNA (disjecti membra poetae) 
─los miembros dispersos del poeta─.
Autor: Ursula Podestá Sánchez.
Editorial: Ambedue.
Ciudad: Arequipa.
Año de publicación: 2009. 
Género: Poesía.
Medidas: 20,7 x 14,5 cm.
Encuadernado: Engrapado.
Nº de páginas: 44.



I. LAS FORMAS Y EL OJO
   Nuestro entorno

"Y así, como la ciudad, los años se han ido y no has regresado
Hace frío, como el reflejo de los versos opacos
sólo se quedan los avinagrados recuerdos
y todo lo demás huye. Junto a la poca luz
llueve
y como mancha de aceite en el asfalto ahora somos
desnuda botella sobre el río
ansioso aroma que tiembla y estéril no fecunda una imagen
Ahora llueve, hace frío y el viento nos arrincona
como cuando no pudimos sujetar más tu mano, Poesía
y desde las reminiscencias como celda escondida se nos obligó a verte
entre demonios con alas de vino que comieron de nuestro rostro
Te hemos perseguido
bulliciosos como fantasías y torpes como los cuadros de Picasso dando ecos
abstractos y necios junto al toro y al cuchillo que troza las palabras
No has regresado
y aunque colocamos el oído sobre la tierra, como chamán, somos raíz
como el sol y el otoño que nos pintan de rojo / esperamos rojos
para soplar tu ombligo y dejar los anhelos palpitantes 
fuera de los pensamientos" (Podestá Sánchez, 2009, p. 11).

4.

"Tradición,
la melancolía nació entre los árboles como juego de aves
o como gran simio que te porta sobre su espalda y ruge

Risa como cascada, el poder
que sobre la tierra y la hierba como cuerpo serpentea en regocijo 
mientras que el recuerdo de la abuela nos hace llorar 

Tacto de cintura el viento  / como bicicleta
deambulando entre los desnudos enamorados como héroes poemas

Se incendian las puertas
se dilatan los rumores
y como las playas nos encontramos mirando las olas
quietos frente al progreso
como quien es asaltado con un revolver" (Podestá Sánchez, 2009, p. 13).

8.

"El patio está lleno de animales sociales
¿de qué sirvió medallas y distinciones?
si hay un agujero de ozono que destruye
si las escaleras nos llevan a cortinas de gonorrea y gripes
si jugar con el Sol es tener ronchas y cáncer

¡Ah! y el agua… envenenada con cloro e intestinos

El patio parece una plaza de desmonte
sobre las flores donde las ratas trabajan sin descanso 

Los niños dejan su infancia y van hacia las empresas recicladoras
entre el excremento de los animales, crecen como verduritas sucias

¡Ah! Las minerías, maulas y grises ríen
y se rascan el escroto mirando el fin de nuestro ecosistema" (Podestá Sánchez, 2009, p. 15).


II. A DENTRO, EL OJO CIEGO
    Mirada al Ser

4.

"¿Rejas? / ¿entrar, salir?
un monstruo roncando moscas verdes
sobre el pasto seco de la esperanza y las ideas

¿Luz?
tinaja de agua tibia donde yacen fetos malhumorados
¿algún ruido de mujer se afila entre ranuras?

¿Voluntad? / ¿espíritu, conciencia?
abecedarios y marionetas que riñen y adulan
como el niño idiota que juega con sus heces y su saliva

Motores / ¿algo se mueve?
los pongos llenos de progreso como madres casutas, sintagmas

Rincón, abrigarme de rincón y hacer charquitos de llanto
luego soñar vulva" (Podestá Sánchez, 2009, p. 19).

8.

"¿Aromas?, eucalipto…, álamo…
¿Beso?
¿Caricia? como estar tendida sobre asfalto y mirar al Sol
 como enojo y preocupación / como absoluto y olvido
¿Algo duele?
como boca rota o mandíbula colgante / ¿abandono?

No dormir, preguntando por palabras a las imágenes
no dormir
entonces sobre las preguntas: florecer de grutas
humedad azul / viento rojo
sexos como iguanas
ojos como paraguas riendo en la caída de lluvia como negras llaves
girar
como la alegría que se prolonga hasta vomitar
hasta que el aire se vuelve un tronco duro para respirar
¿Sensación? como el carcelero / como la preciada virgen
     como los ecos y sus dedos escalofríos…" (Podestá Sánchez, 2009, p. 21).


III. TRASHUMANTE / NIDO DE ERIZOS
      Reflexión con la Poesía y la Filosofía

1    ¿Cómo pude envanecerme en tu presencia?
2    en la luz del agua
3    en la puerta de la esperanza
4    en la palabra del ermitaño que conjura los nuevos tiempos en la tierra
5    ¿cómo creer que con el lenguaje y la emotividad olería tu piel?
6    ¿dónde el mago rojo y el druida azul?
7    ¿el sacerdote léxico y el gran poeta enamorado filósofo?
8    se han caído de los cuerpos, se han caído como la resistencia
9    ¡Oh seguridad, voluntad, sueño y espíritu!
10  ¿dónde esta vida y dónde se sembraron?

11  La luz de las ciudades nunca han servido
12  la de nuestros pies
13  la de nuestros ojos
14  han encontrado el faro negro que no ven los demás
15  ¡oh sentidos! perdidos en el Sol cultivado por los hombres
16  así pues: nuestro límite está en nuestra humanidad
17  en ese YO-OTRO-NOSOTROS de ficción y trapo

18  ¡mentira!
19  nuestro alimento ya no es materia ni lo invisible
20  ya no es energía, ni anhelo: es Poesía-Filosofía
21  Quisiera volver a comer: nube-pasto-viento
22  la roca ensalivada y el agua del fango en el río
23  ¡ah, el instante que se fue!: abrazo-olor-deseo
24  imagen-abandono-resistencia-entrega-avanzar…
25  El árbol que creció en el templo de las letras, fuimos
26  la flor arrancada de los versos
27  el polen salpicando con enfermedad a los niños
28  los ojos y los oídos tapados por la sociedad, la campana
29  que salpicó a sus críos con diarrea
30  siendo las luces quienes nos engulleron y nos dieron su credo
31  el fanatismo a la muerte y estrechar la mano con las sombras

32  ¡Humanos! su cultura se quedó para esclavizar, el trabajo
33  para demoler sus emociones / su esfuerzo es una farsa
34  mira los años: ¿qué has hecho de tu entorno?
35  una distracción donde anida un Dios sin talento
36  te has dedicado a la forma y al olvido oscuro de lo bello
37  ¡mentira tus hijos y tu patria!
38  ¡mentira tu logro y tu mujer!
39  ¡mentira el Sol y el cielo en el amanecer (mentira)!
40  ¡mentira las leyes que adornas con lenguaje y aún dañas!
41  ¿De qué sentidos hablas?
42  ¿con qué voz?
43  ¿con qué razonamiento te encumbras sobre todos?
44  ¿con qué sensibilidad te colocas en la balanza ideal?
45  sencillamente todo es ficción /  ideas de otros


46  aspirar
47  exhalar
48  ver el plagio
49  no ponerse tensa
50  imitar al silencio" (Podestá Sánchez, 2009, pp. 23-24).




 P r e s e n t a c i ó n
Por: José Gabriel Valdivia.
1

La poesía publicada en Arequipa, en esta primera década del siglo XXI, por los jóvenes nacidos después de 1980, manifiesta ya ciertas continuidades y rupturas con la tradición desarrollada durante el siglo XX. La renovación parece orientarse por la temática, las formas, o también -aunque en menor proporción-  por el lenguaje o la actitud poética de abandonar el pasado paulatinamente hasta recusarlo con natural y espontáneo sentimiento generacional.
En cuanto a los temas, por ejemplo, no aparece el amor como preocupación fundamental. La ciudad, como espacio nuevo, parece ganar la sensibilidad de estas voces inaugurales, así como el desasosiego o la desesperación que va provocando la modernidad instalada a tientas en nuestros predios, junto a la tecnologización de la vida cotidiana.
En este sentido, hay -en algunos casos- intentos por escribir con un lenguaje diferente y plural que testimonie esta nueva vorágine urbana. Del mismo modo, la actitud hacia la vida y la poesía se manifiesta –en los mejores trabajos- con rebeldía y franco compromiso, hurgando lo personal, lo cotidiano y efímero, lo comunicativo y electronizado.
También podemos diferenciar lo escrito por varones y mujeres, porque todavía en nuestra sociedad y cultura el problema de género sigue apareciendo aunque va disipándose paulatinamente. En los inicios de la década, Tania Rosand, Mariela Cervantes o Katty Gómez  aparecieron con sendos libros. Luego vendrían Nadia Fernández, María Miranda y Ursula Podestá. Finalmente, irrumpen con plaquetas individuales o poemas en revistas: Maru Delgado, Lilian Calisaya, Flor Pachari, Carolina Zegarra.

2

Urna es el segundo libro de Ursula Podestá Sánchez (Arequipa, 1982). En este, la voz se dispersa y asume un registro vario para desarrollar las tres partes que conforman esta caja de versos. A pesar de ello, manifiesta una predilección por desmitificar la ciudad con una actitud de no reconocimiento de ese territorio ancestral y tradicional. La mirada se empecina en percibir ese espacio en favor de la muerte no de la vida, en pro de lo horrible no de lo agradable.
La primera parte del libro es una propuesta de lo antiurbano y los personajes (poeta y ciudad) no se estrechan la mano, sino conviven en un permanente avatar, donde muros y calles semejan un orfanatorio irreparable e irreversible y el desamparo ciudadano se torna rebelión y crítica acerba. La voz que se parapeta en los poemas es increpante e inquisidora. Arremete con furia contra el ordenamiento global, contra la ciudad-comunidad sin horizonte alguno y contra los responsables del deterioro humano y ecológico:

El verde ya no crece / crece sólo rejas
El río está desnutrido y se muestra como útero tóxico
¿Dónde respirar?
En qué puente podría oler el valle de tu fertilidad
¡Ah pobladores!

En la segunda parte aparece una indagación introspectiva. Lo personal es asaltado con asombros y temores. En ella, la intensidad poética disminuye por el desconcierto que invade la palabra y la sensibilidad, pero el tono de la ira se mantiene incólume como si estuviera empozada en la profundidad del ser hasta convertirse en un manantial, pues:

Las voces, hijas de la ira
se distraen como moscas en un salón vacío

            Y la mirada hacia el interior es desesperada, alarmante. La construcción del ser es inadmisible y la angustia brota como la propia respiración:

El mirar como lombriz ha sido devorado por palomas
palomas de recuerdos
                 anhelos
                 trabajos
                 sobrevivencia
                 placer
angustia
Aquí respirar bajo el agua de la esencia
Torvo-pálido sobre el caballo negro de las emociones.

             La tercera parte está invadida por las ideas y parece que el filósofo vence al poeta. Pero la densidad de las elucubraciones no ensombrece la búsqueda de la expresividad. El duelo clásico entre estos dos saberes (poesía / filosofía) se atenúa cuando los hermana su honda preocupación humana por extirpar del hombre a la muerte y la mentira. También se dan la mano al haber sido ambas expulsadas del seno de la civilización y tratan de resurgir unidas para ayudar al hombre en la conquista de su verdadero horizonte, tan denegado porque:
           
11  La luz de las ciudades nunca han servido
12  la de nuestros pies
13  la de nuestros ojos
14  han encontrado el faro negro que no ven los demás
15  ¡oh sentidos! perdidos en el Sol cultivado por los hombres
16  así pues: nuestro límite está en nuestra humanidad
17  en ese YO-OTRO-NOSOTROS de ficción y trapo

Este lenguaje farragoso, embarrocado, se vuelve por momentos transparente y desgarrado:

209 ¿Dónde está el mundo? / ¿Dónde estás mundo?
      si esta adolescente está siendo evaporada por los años
      si toda la delicadez está desapareciendo entre los sistemas
210 La pasión malsana ha crecido en nuestra propia ausencia
      nuestros pies entre frutas podridas y ecos de mendigos
    
3

Si nos atenemos al subtitulo en latín (disjecti membra poetae) que acompaña al título, este  es un poemario violentado y violento. El cuerpo descuartizado yace diseminado en cada verso del texto, pero esos restos brillan como luces intermitentes y se conservan en loor de poesía-filosofía. El logro mayor del libro radica en la actitud rebelde, protestante, de su autor, quien con sus ojos ciegos pero rutilantes, aprecia nuestro inmerecido entorno, nuestra extraña convivencia a la sombra de un inextinguible faro negro de angustia, insania, soledad, llamado civilización. 


                                                        Arequipa 2009 octubre 24

                                                 José Gabriel Valdivia Á.
Poeta, investigador; y Catedrático en la Facultad
 de Filosofía y Humanidades, UNSA.

Pies en el Mar, poemario de Ursula Podestá & Orlando Bedoya

Pies en el Mar
(poemas para Julia)
De los poetas: Ursula Podestá Sánchez
Orlando V. Bedoya Pineda

Título: Pies en el Mar (poemas para Julia).
Autores: Ursula Podestá Sánchez &
Orlando V. Bedoya Pineda.
Editorial: Ambedue.
Ciudad: Arequipa.
Año de publicación: 2012. 
Género: Poesía.
Medidas: 20,6 x 14,9 cm.
Encuadernado: Empastado.
Nº de páginas: 52.


1
"Y me escondo 
en tu estancia o bajo caramelos fatuos 

¿Me quedo en las horas? 
o me atiborro en palabras

¿me recuerdas, Julia? 
soy el aroma de las flores como obsequio 
distancia inútil…" (Podestá Sánchez & Bedoya Pineda, 2012, p. 15).

2
"De reojo parezco cactus frente al día 
como siniestro álbum de fotos 
vienes 
y yo 
roto acorde de guitarra / sábana de niebla 
tristeza 
como pies fríos en el mar…" (Podestá Sánchez & Bedoya Pineda, 2012, p. 16).

5
"Todo retorna 
como el parpadear 

Un día el amor nos secuestró 
hasta ser guerreros, sus estrellas 
de libertad arropándose de esclavitud 

Todo vuelve 
y nuestro vestido de mundo se cayó 
y así aprendimos a caminar entre los semáforos 

¿Qué se ha posado en mis años esta mañana? 
la bilis y el tintineo metálico de mis bolsillos 
el fusil en mi cabeza 
y un gorgojo cultural de cambio 

─¿Has visto?, sólo idioteces. 

Pero tú has vuelto Julia 
invencible 
como la vida que gira y vuelve a mí" (Podestá Sánchez & Bedoya Pineda, 2012, p. 19).

8
"¿Recordarás Julia 
lo travieso que fui al ingresar a tu corazón 
con cigarrillos 
y joven canto alborotado? 
¿Recordarás Julia 
mis amigos y estos, mis pies, que siempre se caminaron solos? 

Sabes, 
muchas cosas pude olvidar 
pero nunca el cómo llegué a ti 
a reconocer tu aroma en la tibieza de la tarde 
o tu calor en mi brusca soledad de muchacho 

Escogí ser científico social 
y aunque todo era duda 
la única verdad que conocí fue la flor 
de tu voz 
de tu consejo 
y del trazo firme que unió nuestras almas 
¿Recordarás Julia…?" (Podestá Sánchez & Bedoya Pineda, 2012, p. 22).

14
"Un ramo de flores, es lo humano de mis actos 
música triste 
y luciérnaga para no caer en la locura" (Podestá Sánchez & Bedoya Pineda, 2012, p. 28).

16
"Aún no me resigno, Julia 
soplo las brazas de la necedad 
para calentarme en el fuego de tu imagen frente al tiempo 

A veces soy claxon 
para desdibujar la infertilidad que dicen del amor 

Pero Julia, sólo para ti: 

me descubro solo en los renglones de las calles 
como canto de pájaro que pone triste al Sol…" (Podestá Sánchez & Bedoya Pineda, 2012, p. 30).

19
"Una caja de cartón 
la memoria 

ataúd 

tu partida 

un dios que ganó a mi escepticismo" (Podestá Sánchez & Bedoya Pineda, 2012, p. 33).

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .


P R Ó L O G O

Nunca como hoy se hacen más patentes la soledad, la distancia y ese infinito esfuerzo de estar solo como lo hace la voz en el poemario “Pies en el mar” de los poetas Ursula Podestá Sánchez y Orlando V. Bedoya Pineda, dos vocablos que se juntan para hacer declinar al día y encender  en los versos la más humana llamarada escondida en el jardín del secreto.

En todos estos años no se había escuchado la salida de un poemario escrito por dos personas, desde aquel férreo intento de Javier Heraud quien junto a César Calvo escribieron el ya legendario “Ensayo a dos voces”, hasta nuestros días, la publicación de un libro escrito “a dos tiempos”  sorprende,  y no sólo por su estilística cargada de reflexiones metafísicas, leves altisonancias, tonos sombríos, solemnes, y un intimismo marcadamente humano, sino también por ese desdoblamiento del yo poético que en este caso asume la voz de un viejo enamorado, un soldado cansado por la vida y el destino que decide cantar al amor desaparecido, muerto, para vencer los lazos del dolor y hacer florecer en el reino de lo oscuro la humana sonrisa.

Y todo esto escrito por dos cabezas que deben pensar como una sola para vencer al silencio y luego, en su unidad existencial, volver a  convertirse en dos.

Son 27 poemas dedicados a la memoria de Julia P. Ocola Espinoza de Rodríguez, divididos en dos partes que corresponden, la primera, al canto del esposo perdido por la soledad, pero encontrado por el recuerdo y el corazón, y la segunda que corresponde a los cánticos de los hijos desesperados por la ausencia de mamá y un te quiero; cantos que se hunden como piedras en el océano de lo intangible, del corazón y de la vida, de  ahí el título “Pies en el mar”, es la vida la que transcurre, la que se sumerge en uno mismo, en lo inefable del corazón humano, soportando los embates del destino, pero que no se logra soportar, y esta conciencia desgarrada es la que nos desconcierta y sumerge en esa fría realidad de lo inasible, aunque siempre existe la esperanza de caminar encima de ella.

También son pies que avanzan firmes e impertérritos a pesar de las adversidades.
Y es que a veces  nos encontramos envueltos en velos de tristeza, en siglos completos de nocturnidad, y nos congelamos “como pies fríos en el mar…”[1]; despertamos a la vida como jóvenes espíritus llenos de “escarabajos como confusión[2], locos, pero siempre esperando volver a casa y tener “una siesta junto a tus ojos[3].

Las imágenes y los símbolos se suceden unos a otros, nos recuerdan el silencio, la tristeza de saber que esta vida no alcanza, que a pesar de nuestras obligaciones y nuestro enmascarado yo, el mundo es nada y no logra otorgarnos el sentido. ¿Qué se ha posado en mis años esta mañana? / la bilis y el tintineo metálico de mis bolsillos / el fusil en mi cabeza / y un gorgojo cultural de cambio / ¿Has visto?, sólo idioteces.[4]

Y es que (…) la realidad es un tótem / que multiplica al vino en agrio / así, / el convite familiar transfigurándose en grutas proscritas.[5]; la familia se desvanece, los amigos también; sin embargo, entre todas las cosas, a veces lo más simple y puro logra sacarnos de lo oculto y nos entrega una nota para vivir en la memoria y en la luz de la razón: Un ramo de flores, es lo humano de mis actos / música triste / y luciérnaga para no caer en la locura.[6], y que a pesar del tiempo que transcurre como guillotina y de la democrática muerte, todavía podemos sonreír entre soliloquios y encerrarnos en nuestros buenos recuerdos como en un lejano y esperanzador jardín, “mientras impávido el corazón espera / al amanecer / para sonreír como mil historias.[7]

Podría continuar citando imágenes y poemas de este libro, pero me quedo con la impresión de una poesía bien lograda, como siempre nos tienen acostumbrados estos poetas, una poesía en la cual la acidez de los sentimientos “hechos a limón[8] y algunas aristas de palabras, no logra desvanecer ese espíritu envuelto en vendas de ternura y abrazos efusivos del ayer, y en la que la melancolía nos agarra como una mariposa oculta, llena de largos y delicados brazos negros.

Franco E. Gómez Valcárcel.
Lic. en Literatura y Lingüística. Poeta, escritor,
 articulista, músico y promotor cultural
 de la ciudad de Arequipa.
Edita Pleyade y Castillos en el Aire.

16 de setiembre de 2012






[1] Poema “2”, pág. 16.
[2] Poema “3”, pág. 17.
[3] Poema “4”, pág. 18.
[4] Poema “5”, pág. 19.
[5] Poema “13”, pág. 27.
[6] Poema “14”, pág. 28.
[7] Poema “10”, pág. 24.
[8] Dedicatoria, pág. 6.

Gabriela Podestá Sánchez, la Guerra del Verso y la bandera del humanista

La Guerra del Verso
Poemario de Gabriela Podestá



2 

"Tengo la tendencia de perderme entre los campos, entre los ojos de los abecedarios; en la quietud de las amarras y los rasguños de la inspiración. 

¿Quién tilda las preocupaciones?, así el verso asomándose con su ejército de horizontes en pleno día. Luego mis pies como sabuesos olfateando rastros. Así, entre sinestesias, fallo; y divago entre las memorias, hurgando indecisiones. Luego las brumas de la tristeza me llenan o me ocultan. Allá, vienen los cuervos. La guerra me invade nebulosa" (Podestá Sánchez, 2013, p. 16).


No en vano cae la forma de lo nuevo del luto mediocre de la fábula de la flecha que atraviesa la noche del brillo mullido de la sinceridad del roto rencor 
de todos los pensamientos ardiendo en el horizonte, en las líneas del destino que callan en el lienzo" (Podestá Sánchez, 2013, p. 20).


¿En qué momento pasó la ciudad a ser patio de recreo? Renglones baldíos. Divagar, como el ir y venir del cuerpo. Llegada la edad ¿seremos héroes?, ¿pero ser héroes no es batalla perdida?, ¿signo de ambulantes? Junto a campanas te busqué, y lloré entre fósiles y lo perdido te busqué entre la luna primate (Podestá Sánchez, 2013, p. 21).

14 

"Fusiles
captus 
sangre 
versos 
campo frío 
campo de grito 
y ratas corriendo detrás de nosotros" (Podestá Sánchez, 2013, p. 28).

20 

"Lejos de ellos esconderé la tristeza 
quedan pocas horas 
la guerra invade todo 
vuelve a los latidos como origen 
Lejos de fosas y cal esconderé la tristeza" (Podestá Sánchez, 2013, p. 34).

24 

"El mar      el cielo      la tierra 
¿qué olor de cuchillo a vuestro lado? 
¿qué tiempo duerme? 
¿qué industria juega? 
¿qué vida?" (Podestá Sánchez, 2013, p. 38).

27 

"Se escarba en el lenguaje crudo 
la vanidad del día y el vacío 
la precocidad de la esquina y los faros 
la resistencia a lo perecedero 

¿quién bosteza? 
¿quién muerde sin almorzar? 

La guerra del verso 
constelación de los héroes…" (Podestá Sánchez, 2013, p. 38).



La Guerra del Verso o
el tiempo de la vida
Por: Ursula A. N. Podestá Sánchez.
  
La metáfora exaltada de los tiempos actuales, se ubica entre los paradigmas, la tecnología micro portable, y el hombre en sí; junto a un rebrote de la información y su irradiación de manera rápida en diversos medios y/o soportes como fuentes; esto, en un plano cultural.

La Guerra del Verso, es la preocupación del hombre, la sociedad y el humanismo. Es la perseverancia, la bandera del humanista en un entorno lleno de conflictos naturalizados.

Es así que, el verso no se ajusta a los nuevos fantasmas de la colectividad, sino que tiene que invocar a la Poesía. Y manifestarse en diversos actos y situaciones tratando de sostener a un sol tenue que transfigura al poeta en “guerrero”, soldado de la vida, de la armonía colectiva.

Es así que la lucidez y el instante del reconocimiento del entorno se hace una trinchera, de verbo inevitable, de acto que se desenvuelve detrás de las cortinas del mundo que conocemos. Conciencia de sobrevivencia:

“…
Estoy de vigilia, y sé que detrás de los muros estás, más allá de las luces y las contraseñas. Junto a mis botas te pienso, paso a paso. No importa si la noche se cae más o si tuviera que acuchillarla cuando no reconozca el santo y seña.”

Más allá de las academias, de la urbe, el “soldado poeta” trata de unir el principio con el presente, y para ello recurre a los rituales; para desenmascarar artificios culturales que son moda, o elementos efímeros que perecen entre los hombres. Hay una búsqueda inquebrantable de la novedad, como punto ciego.

“No en vano cae la forma de lo nuevo
  del luto mediocre de la fábula
  de la flecha que atraviesa la noche
  del brillo mullido de la sinceridad
  del roto rencor
  de todos los pensamientos ardiendo
  en el horizonte, en las líneas del destino
  que callan en el lienzo.”

Las preguntas más crudas de Gabriela Podestá es: qué viene haciendo la ciudad con sus héroes, o por lo menos, en qué ángulo reconocer el latido vivo de alguno. Es así que se incorporan las jaulas y la proscripción frente al deseo más febril, cantado en este poemario, el valor a la libertad.

“Tus fauces
  mi herida
  tus ojos inciertos
  unilateralmente libertad.”

Es así que este valor retornará, trajinante o como quien deambula en un campo de guerra; se hace anhelo, con una inmensidad que la poeta sabe que está lejos de los sentidos y del conocimiento de los hombres. Es así el hermetismo: la luz gigantesca que desaparece por tanta luz ante los ojos del mundo.

Sabe de los elementales, también del tiempo que devora a la humanidad. La poeta, entonces, se hace camino y pluralidad como lejanía, acantilado, piedad, promesa de meta…; harta de las fosas de la muerte, de la indiferencia de los nuevos tiempos. Busca, entonces, la armonía libre, la mano del compartir, hacer florecer una sociedad de vida.

“Bailo para que los días sean libres

  fabrico hábitos
  donde se niegue los adioses

  donde los trenes no sean más cadáveres.”

Gabriela Podestá Sánchez, entonces clama el tiempo de la vida, aunque el pesimismo colectivo sea parte de la historia; ella insiste con su voz.

“El mar          el cielo           la tierra
 ¿qué olor de cuchillo a vuestro lado?
 ¿qué tiempo duerme?
 ¿qué industria juega?
 ¿qué vida?”

Es así que conjura al presente como acto de compromiso entre los hombres.

“La guerra del verso
  constelación de los héroes…”


Ursula A. N. Podestá Sánchez.[1]
Arequipa, Octubre de 2013.




[1] Poeta, investigadora, editora y promotora cultural en la ciudad de Arequipa. Directora de Ambedue, revista de difusión científica y humanidades.

Muro y las mil voces virtuales de Gabriela Podestá Sánchez


M u r o
de Gabriela Podestá Sánchez














P R Ó L O G O
Por: Orlando V. Bedoya Pineda


Muro es un poemario novedoso, nivel de crítica y de contemplación a las nuevas formas de comunicación que realizan las redes sociales virtuales.
Es un poemario de link dispuesto a entablar comunicación sobre diversos temas en diversos planos de espacio y tiempo.
Nos trae la apertura delicada, casi vencida por la melancolía o desidia de estar en dos planos de realidad que ahora sólo son uno entre la cotidianidad y las plataformas virtuales.

Hoy la casa es un circo de humanos virtuales.[1]

¿Cuándo puede valer la verdad si el interés del hombre se encuentra en el desgarro de querer comunicar?
Burbujas de realidad, mallas invisibles son lanzadas desde pequeñas ventanas hacia nuestra sociedad…

Era para cuando los patios fueron ecos en el Sol
niñez
ladrido
maletas donde me escondí
y la rabia se embarcó sola a mi lado
caí [2]

Celdas donde nuestra libertad de elección nos hacen presos, esa es la premisa: conciencia de cautiverio.
Muro es la elección dinámica de agilizar las noticias, las invitaciones, las protestas, el juego de iniciar debates, de lanzar la queja sin pudor, oportunidad de construir una realidad o de colorearla. Muro es la explicación y evidencia de un momento o coyuntura. Puente de mil voces e historias.
Es así, que el lenguaje será más libre, directo, encantador y brusco… un estilo sutil-agrio-dulce emana entre cada verso. La dislocación es amalgama visual y de significado, y no de lectura literal, sino de sugestiva reflexión.

El planeta es un invernadero
conserva recuerdos italianos
que pelan el esqueleto de la modernidad
alguien cocina el viernes para comer el jueves
el jueves para llegar a misa
el miércoles para traer hostias
alguien dice que nuestras vísceras son para semana santa
─ Las velas en un plato.
─ Pero la mesa es leña y fuego que alcanzan mis ojos.
El planeta es un invernadero
y amenazan con cerrarlo…[3]

Gabriela muestra un estilo ágil y denso, nos recuerda a las lecturas de lo absurdo, a risa melancólica de los Poemas en Prosa de Vallejo, y, la proclama social y del poeta en los versos de León Felipe; entretejidos con los enfoques de comunicar y de hacer lectura de despertar existencial, no superpuesta por la pesada retórica, sino, una propia.

Cristo poeta
Ácidos pescados
tus huesos
sol y vinagre
tu amor cansado

tu voz un inmenso viento mareado.[4]

Hay que reconocer y felicitar el trabajo poético de Gabriela Podestá Sánchez, trabajo que permite intersecar varios temas como único contenido. Poemario que refleja, una vez más, los invisibles cambios sociales a través del adelanto tecnológico y la comunicación; pero que no esconde, la poeta con ingenio, la denuncia a los peligros de estos elementos hacia nuestra cotidianidad y la memoria.

Algo ingresó por la ventana y no querrá salir por la puerta
Hay un niño
Hay una santa

Avanzamos a lomo de elefante o de sapo
nos miran
  
   ─ ¡Publicidad!
   ─ ¡Sueño monetario!
   ─ ¡Ciudad!

Nuestra generación perece a pasos agigantados.[5]


Orlando V. Bedoya Pineda.[6]
Arequipa, 7 de julio del 2012.


[1] PODESTÁ SÁNCHEZ, Gabriela. Muro. Ambedue / Vol 1, Nº 3, Septiembre 2012, Arequipa. p. 15
[2] Loc. Cit.
[3] Ibídem. p. 16.
[4] Ibídem. p. 20.
[5] Ibídem. p. 24.
[6] Poeta, investigador, Gestor Cultural de la Ciudad de Arequipa. Director y editor de la Revista de Creación Literaria Enroque y más Versos, Co-editor de la Revista de Difusión Científica y Humanidades Ambedue. Director de Edición y Producción de la Revista Interdisciplinaria de Historia Ojos de Clío.